¡Cenizas en Miyajima! Fuego consume el histórico templo de la “Llama Eterna” en Japón
MIYAJIMA, JAPÓN.– La isla de Miyajima, en la prefectura de Hiroshima, ha sufrido una pérdida invaluable. El histórico salón Reikadō, ubicado en la montaña Misen y reconocido por albergar un fuego sagrado, quedó reducido a cenizas tras un voraz incendio que consumió por completo su estructura.
El recinto del fuego milenario
El salón Reikadō no era un templo cualquiera. Era famoso a nivel mundial por resguardar una llama sagrada que, según la tradición budista, había ardido ininterrumpidamente durante más de 1,200 años. Se dice que fue encendida por el legendario monje Kūkai.
Además de su inmenso valor religioso, esta llama tenía un profundo significado pacifista: fue la fuente de ignición para la actual Llama de la Paz en Hiroshima, un símbolo global contra las armas nucleares.
¿Qué provocó el siniestro?
Las autoridades japonesas se encuentran investigando a fondo las causas del incendio. Aunque aún no hay un dictamen oficial, reportes preliminares sugieren que el fuego podría haberse originado, irónicamente, cerca del altar de la llama sagrada.
Un milagro entre las cenizas
A pesar de la devastación total del edificio, los monjes del templo compartieron una noticia esperanzadora: el fuego eterno sobrevivió. Gracias a un protocolo de protección, una parte de la llama ceremonial se mantenía resguardada en otro recinto, lo que aseguró su preservación.
Golpe al patrimonio cultural
La destrucción del Reikadō ha causado una gran conmoción tanto en la comunidad local como entre turistas internacionales y devotos.
“Es un duro golpe cultural y espiritual para Japón, dada la importancia del recinto y su conexión con siglos de tradición”, lamentaron especialistas en conservación del patrimonio.
Cabe destacar que el templo ya había enfrentado un siniestro similar en 2005, tras el cual fue cuidadosamente reconstruido. Mientras los peritajes continúan, las autoridades y la comunidad de Miyajima ya evalúan los próximos pasos para restaurar nuevamente este emblemático símbolo del “fuego eterno”.