Moscú/Kiev. La guerra entre Rusia y Ucrania sumó un nuevo episodio de tensión luego de que Ucrania lanzara una serie de ataques con drones contra instalaciones del gigante ruso de comercio electrónico Wildberries, empresa que, según autoridades ucranianas, estaría suministrando insumos y equipo utilizados por las fuerzas armadas rusas.
De acuerdo con información difundida por fuentes oficiales ucranianas, los objetivos fueron almacenes y centros logísticos presuntamente vinculados con el abastecimiento de materiales destinados al esfuerzo bélico de Rusia. Kiev sostiene que este tipo de infraestructura representa un objetivo militar legítimo cuando existe evidencia de que contribuye al apoyo logístico del ejército ruso.
Tras los ataques, en redes sociales comenzaron a circular imágenes y videos que muestran columnas de humo y daños en instalaciones atribuidas a la empresa, aunque hasta el momento no se ha informado oficialmente sobre el alcance total de las afectaciones ni sobre posibles víctimas.
Por su parte, las autoridades rusas condenaron la ofensiva y señalaron que los drones fueron dirigidos contra infraestructura civil y comercial. Además, aseguraron que los sistemas de defensa aérea lograron interceptar parte de los aparatos no tripulados antes de que alcanzaran sus objetivos.
Wildberries, considerada la mayor plataforma de comercio electrónico de Rusia, desempeña un papel clave en la distribución de millones de productos en ese país. Sin embargo, Ucrania sostiene que algunas empresas privadas participan de manera indirecta en el abastecimiento de materiales para las fuerzas militares rusas, motivo por el cual ciertos centros logísticos han sido incluidos dentro de sus objetivos estratégicos.
El ataque ocurre en un contexto de intensificación de las operaciones con drones por ambas partes, una táctica que se ha convertido en uno de los principales frentes del conflicto debido a su capacidad para alcanzar objetivos situados a cientos de kilómetros de la línea de combate.
Mientras continúan las hostilidades, expertos consideran que este tipo de operaciones refleja una evolución en la guerra, donde la infraestructura logística y las cadenas de suministro adquieren una importancia estratégica comparable a la de los objetivos militares tradicionales.
Hasta el cierre de esta edición, ninguna de las partes ha presentado pruebas públicas concluyentes que confirmen el uso específico de los almacenes atacados para el suministro directo de insumos militares, por lo que las investigaciones sobre el alcance y propósito de las instalaciones continúan.
