Matan a tecladista de Camilo Séptimo y a su familia en Atizapán; dos presuntos responsables fueron detenidos

3 septiembre, 2026 Hora 24 0

Atizapán de Zaragoza, Estado de México. — La violencia volvió a sacudir al Estado de México con un multihomicidio ocurrido en la exclusiva Zona Esmeralda, donde Jonathan Samuel Meléndez Ochoa, tecladista y uno de los integrantes de la banda mexicana Camilo Séptimo, fue asesinado junto con su esposa embarazada, su hija de tres años y una joven trabajadora del hogar.

Los hechos ocurrieron la tarde del 1 de septiembre, dentro de un departamento del fraccionamiento Grand Viure. De acuerdo con los primeros reportes, las víctimas fueron localizadas sin vida en el inmueble, mientras que un niño de seis años fue encontrado con vida y sin lesiones aparentes.

La tragedia provocó una fuerte movilización de las autoridades mexiquenses y generó conmoción dentro de la escena musical. Camilo Séptimo lamentó públicamente la muerte de Meléndez, a quien reconoció por su trayectoria y aportación a la agrupación.

Dos detenidos bajo investigación

La Fiscalía General de Justicia del Estado de México informó sobre la detención de dos hombres relacionados con el caso. Entre ellos se encuentra Diego Sebastián “N”, señalado como probable responsable y quien, de acuerdo con las investigaciones iniciales, tenía una relación de negocios con el músico. El segundo detenido es Gerardo “N”, cuya posible participación también es investigada.

Las autoridades mantienen abierta la investigación para establecer con precisión el móvil y determinar el grado de responsabilidad de cada uno de los detenidos. Una de las líneas de investigación apunta a posibles conflictos derivados de negocios que Meléndez mantenía con uno de los involucrados.

Un menor, único sobreviviente

Uno de los aspectos que más ha conmocionado del caso es que el hijo de seis años de la pareja logró sobrevivir, después de permanecer oculto dentro del domicilio hasta que las autoridades llegaron al lugar.

El caso vuelve a poner bajo la lupa la violencia que se registra en distintos puntos del país, particularmente cuando los hechos ocurren incluso en zonas residenciales consideradas de alta seguridad.

Por ahora, la investigación continúa y serán las autoridades ministeriales y judiciales las encargadas de determinar qué ocurrió dentro del inmueble y establecer las responsabilidades correspondientes.

Una familia fue destruida y una comunidad artística permanece de luto. Ahora, el reto para las autoridades será que las detenciones se traduzcan en justicia y que este crimen no quede impune.